lunes, agosto 25

De osos y salmones



"Salmón ahumado"
Aniak, Alaska
Julio 2007


David es como mi telediario particular, siempre dándome las noticias más punteras del pueblo. El otro día me llamó a media tarde. "Oye, que no salgas de casa que hay un oso negro en el ahumadero de la casa de Tamara." Tamara vive a unos cien metros de nosotros... como para salir una vuelta, vamos. Aprovechando que Naím dormía la siesta, me quedé en casa obedientemente, esperando a oir más noticias, y esperando también que al oso no se le ocurriese venirse a zampar las raspas que aún colgaban de nuestro ahumadero, una vez hubiese terminado con el salmón de Tamara. Al rato, lo que oi fueron dos disparos, pero del oso nunca más se supo.

En esta época del año, los ahumaderos son una fuente de olor irresistible para los osos. De hecho fue lo primero que noté cuando regresé de mi viaje a España y eso que no soy osa. Tanto mi marido como mi casa entera olían a salmón ahumado. Es un olor que a mí me gusta mucho, pero vamos, no tanto como para llevármelo a la cama.

El salmón es el protagonista indiscutible del verano en Alaska. Salmones enormes que suben río arriba para ir a desovar y morir en el mismísimo río que los vió nacer. Y anda que no hay ríos por aquí, como para perderse en el intento. Pero no, no se pierden. Una de esas curiosidades fascinantes de la naturaleza.

Mientras estuve en España, David se dedicó a pescar con red con unos amigos y a hacer la parte más pesada del proceso de ahumado, incluyendo el terminar el ahumadero que estaba a medias antes de irme. Pescar con red significa que tiras la red una vez y te subes de golpe unos cuarenta salmones, así tan tranquilamente. Evidentemente, esto sólo se permite a los residentes que hacemos economía de subsistencia. El resto, con caña y de uno en uno.

Dos de mis amigas del pueblo, con muchos años de experiencia en el fileteado y ahumado del salmón, vinieron a ayudarle esos días y de paso enseñarle el método más tradicional de prepararlo. Cortar los filetes en tiras de un par de centímetros de grosor, marinarlos en salmuera durante un rato, colgarlas de palos colocados cerca del techo del ahumadero, y dejarlos ahumar unos diez días. El resultado, indiscutiblemente riquísimo. Y como siempre, no se desaprovecha nada. Incluso las raspas se ahuman para dárselas luego a los perros durante el invierno.


Estos días, en cambio, la que no para de pescar soy yo. Me agarro a Naím y mientras él tira piedras al río y se divierte ayudándome a pescar, yo voy haciéndome con gran parte de nuestra reserva invernal de proteína. Y es que la pescadería de la que disfruto es algo tan excepcional que apetece ir todos los días, incluso si llueve a chuzos. Lo de "ir a por el pescado" se ha convertido en una de mis aficciones favoritas. Y no se me da nada mal, todo sea dicho. Volver a casa cada día cargada con cuatro o cinco salmones enormes es toda una experiencia. Y cuando digo enormes, me refiero a peces que pesan entre cinco y ocho kilos y miden entre sesenta y ochenta centímetros de largo. Vamos, que las sardinas ahora mismo me parecen microscópicas.

Parte de este salmón lo estuvimos ahumando un par de días y luego lo envasamos en botes de cristal. Temo que nos hemos quedado un poco cortos, pero habrá que estirar lo que hay. El resto, lo he ido fileteando y envasando al vacío. Algunos salmones más pequeños los congelamos enteros, la mayoría van fileteados, y los de mejor calidad, cortados en trozos más pequeños para hacer sushi. Vamos, que el congelador industrial que tenemos está ya a puntito de reventar.

Tengo una sensación como un tanto salvaje dentro, que supongo vendrá dada por el hecho de estar matando para comer. Y estar haciéndolo sola y a diario. Confieso que me gusta la sensación. De algún modo, me hace sentir fuerte, y aquí y ahora, esa fuerza es bienvenida.

21 comentarios:

Meiga en Alaska dijo...

He estado desaparecida totalmente del mundo bloguero, tanto del mío como de los vuestros. Poco a poco iré visitándoos, según vaya teniendo tiempo.

Besos ahumados

Lileth dijo...

Encontré tu blog por un comentario en una revista femenina y, de casualidad, me metí en tu mundo...

Ya eres uno de mis imprescindibles.

Un saludo desde Huelva.

Irreverens dijo...

Jope, Meiga, te puedo decir sin exagerar que eres la única persona que "conozco" hoy día que realmente puede llegar a despertarme envidia.

Necesitas esa fuerza, sin duda. Pero yo creo que lo que hace que te sientas tan bien es el formar parte de una cadena lógica y natural que quizás nunca debería haberse roto...

Un besazo

Ivana Carina dijo...

Meiga!!!

Me encantó lo del oso negro! jajaa!
y esto... "Es un olor que a mí me gusta mucho, pero vamos, no tanto como para llevármelo a la cama." aaajajjaja!

Te admiro mujer!!!

Un besote!!!

Irene dijo...

casi casi haces que huela los salmones que tienes ahumando en tu casa.
son fascinantes las historias que nos vas contando. como le he dicho a eva (barranco), se acaban las vacaciones, pero espero que sigan tus relatos.

nos haces disfrutar de ese lado salvaje que no podemos gozar en la "gran ciudad".

un saludo desde bilbao

Sol dijo...

a mi también me das mucha envidia, la verdad, no sabría decirte exactamente, si por la preocupación de abastecerte de comida en vez de por el cotilleo laboral. Me pregunto si eso de ahumar también se puede hacer en climas cálidos (ardientes más bien) como el manchego...

y ese sushi luego tiene que estar delicioso!

Belén dijo...

Vaya, a mi tembién me gusta mucho el salmón en todas sus variantes,incluido el ahumado, pero me imagino que si no tienes otra cosa, acabas de el hasta las mismas no?

Bienvenida de nuevo querida, te echaba de menos :)

Besicos

geminisdespechada dijo...

y cómo transportas los salmones? supongo que no podrás llevar un carrito del carrefour por los montes... madre mia..

Luna Carmesi dijo...

"Oye, que no salgas de casa que hay un oso negro en el ..."

El habitual comentario entre vecinos!
:-D
Vaya tela!!!
:-D
Esta genial eso de la pesca!

Bicos!

Carlota dijo...

Ainss, qué envidia me das, querida Meiga, con tanto salmón alrededor, con lo que me gusta ;)... rompo mi descanso, para venir a felicitarte, que (hora española), aquí ya es tu cumpleeee!!! Feliz cumpleaños, preciosa, que lo disfrutes acompañada de tu gente de Alaska. Un beso enorme.

Patricia Cruzat Rojas dijo...

Yo tambien he estado desaparecida Meiga, pero no nos olvidamos no?

Te imaginé pescando salmones, que entretenido....a mi me gustaba mucho pescar antes... ahora como que no...pero encuentro genial pescar tu comida, ahumarla...todo eso tan distinto que siempre nos cuentas.
Y lo del Oso!!!! uf que salvada....

besos y cariños

paty

Irene dijo...

Yo también estaba casi oliendo el salmón desde aquí,qué hambre me ha entrado, voy a hacerme la cena.
Me fascina leerte, es como una novela por entregas sobre un mundo distinto, ¡y tan distinto!

mreina dijo...

No se si enviarte, el salmón me gusta lo justo y los osos...no tengo opinión. Me encanta leer tus relatos, siento hasta el fresquito. Gracias por contarlo

VANESSA dijo...

Buenas!!

te sigo desde hace algun tiempo, pero nunca me he decidido a escribirte, no se aun pq la verdad jejeje

Joder me parece increible tu vida allí en Alaska. Debe ser la leche, al menos desde aki se ve asi.

Bueno ya nos contaras que tal esta ese salmoncito y ese shusi ummmmm que rico me entanca el shusi...

besitos desde los madriles

la granota dijo...

¿Alquilas un rinconcito en tu casa?

Meiga en Alaska dijo...

LILETH: Pues bienvenida seas. Un abrazo.

IRRE: Pues nada, guapa, cuando quieras mi puerta está abierta para tí. Y lo digo en serio, si te apetece explorar Alaska alguna vez, aquí tienes un campamento base :) Y sí, creo que tienes razón, lo de ser parte de la cadena natural es algo alucinante. Un besote.

IVANA: Gracias guapa. Un beso enorme.

IRENE: No te preocupes, que mis relatos serán más frecuentes en cuanto acabe el verano y la locura que traen estos meses de tranajo constante, que aquí de vacaciones nada. Un beso.

SOL: Yo creo que lo de ahumar se puede hacer en cualqueir parte, si no es más que colocar lo qeu sea cerca del humo :) Y el sushi, de lujo , te lo juro. Un beso.

BELEN: Pues sí, claro, pero como hay variedad y tiene que durar todo el año, pues no acaba cansando. Si fuera lo único, aborrecería el salmón a estas alturas. Un beso enorme, guapa.

GEMINISDESPECHADA: Pues me bajo con una nevera de camping grande atada encima del quad y ahi voy echando los salmones una vez que los limpio en la orilla. Carritos de carrefour, pelín complicado, jejejeje... Besos.

LUNA: jajajajajajaj, si, de lo más típico el comentario, verdad? Un beso, guapa.

CARLOTA: Gracias guapísima, te me adelantaste al post de cumpleaños. Un besazo.

PATY: Claro qeu no nos olvidamos, y tú tienes una excusa estupenda para no aparecer por aquí, además. Como sigue el chiquitín? Besos para los dos.

IRENE: Pues nada, a cenar se ha dicho. Si pudiese poner aquí unas tapitas de salmón para que probaseis, no me lo pensaba :) Besos.

MREINA: De nada, es un placer. Un beso.

VANESSA: Pues me alegro de que te hayas decidido a comentar, mujer. Un beso grande.

LA GRANOTA: Pues mira, siempre te puedo alquilar la sauna, que da para tumbarse estupendamente y tienes el calorcito asegurado apra el invierno ;) Besos.

Mi vida en 20 kg. dijo...

Wow que bien....me encanta como cuentas todo, jamas he pescado, debe ser entretenido.
Saludos

Juan dijo...

Me he quedado perplejo. Me parece una vida envidiable la que llevas, aunque estés un poco lejos de la tierra que te vio nacer.

Los paisajes son de ensueño, la actividad que practicas, me encanta. Yo podría estar comiendo pescado durante todo el año, tres veces al día y no me cansaría.

Desde aquí se huele el salmón ahumado y se percibe el intenso frío y la paz que te rodea.

Que lo disfrutes intensamente, nosotros nos conformaremos con leerte...¡que ya es todo un lujo!

Saludos.

Juan Antonio

JOAKO dijo...

¡Toma ya hombre cazador! y ¿mujer recolectora?, en Alaska no hay tiempo para aburrirse, por cierto el salmón ahumado es la comida favorita de mi mujer.
Excelente como siempre.

Ñoco Le Bolo dijo...

Con queimada, claro...

Nada, que nos anima a ir a ese supermercado. Todo lo cuentas tan... fácil. Hala, van y te traes unos salmones y ya está. Luego, fácil también, los ahumas, etc.
No dices nada de invitar a comer.
A mí, tus crónicas alaskeñas siempre me dan hambre. Es lo que tiene la vida en la naturaleza.
En fin, ahora en otoño saldré a ver si pillo unas castañas (algo es algo)
Cambio castañas por salmones.

mgqseaml dijo...

Todo un mundo el ahumado del salmón por lo que veo. A mi el salmón no me gusta así que yo lo iba a pasar un poco mal...
Besitos