domingo, enero 27

Randi



"Randi"
Aniak, AK
Enero 2008


Hoy ha crecido la familia. Así, sin previo aviso, casi que a traición se nos ha colado un perrillo en casa. Negro, con una mancha blanca en el pecho, y el pelo ni largo ni corto. Tímido, asustadizo, parece cachorro todavía. Tiene esa mirada de cordero degollado característica del palleiro al que han maltratado en alguna ocasión. Llevo meses haciéndome la dura con la idea de volver a tener un perro, pero esa mirada hoy finalmente ha podido conmigo. Naím le ha bautizado inmediatamente como Randi y la Tola le ha bufado muy orgullosamente, dejando bien claro quién es la dueña del territorio.

Será buena compañía en casa durante los numerosos viajes de David. También será buena compañía para los paseos por el bosque, ya que además del obligado GPS, necesario para internarse más de 10 metros en esta caótica espesura que nos rodea por todas partes, un perro tampoco está de más. Habrá que ver de qué manera reacciona ante la presencia de un animal salvaje, llegado el caso. Aquí dicen que si un perro no es capaz de ponerse entre tú y el oso, el alce, o cualquier otro de los bichos potencialmente peligrosos que abundan por estos lares, mejor que le metas un tiro sin contemplaciones y te deshagas de él. No se andan con chiquitas en el pueblo.

En Aniak no hay casa sin perros. El que menos, tiene dos o tres. Y el que más quizá unos 15 o 20. La gran mayoría son perros de trineo, a los que se empieza a ver a mediados de septiembre, una vez terminada la temporada de la caza del alce, corriendo delante del quad del amo, en formación, preparándose para el invierno. La gente aquí ha retomado la aficción a usar trineos tirados por perros como hobbie. Solían ser el medio de transporte habitual hace años, pero desde la introducción de la avioneta primero y la moto de nieve después, han quedado relegados a pasatiempo invernal. Un pasatiempo que mucha gente comparte.

Quizá hayáis oido hablar de la Iditarod, la más famosa carrera de trineos tirados por perros, que recorre casi 1700 km desde la ciudad de Anchorage hasta Nome, un pueblo en la costa oeste de Alaska. Esta carrera anual conmemora el viaje de cinco días que realizó un grupo personas y perros en 1925, recorriendo parte de este mismo camino para llevar, de urgencia, una carga de medicinas a Nome. Bueno, lo de "camino" es una licencia literaria, porque camino, lo que se dice camino no había entonces, ni hay ahora. Este viaje en trineo evitó que una epidemia de difteria se expandiese fatalmente por la zona. Hay que tener en cuenta que las epidemias se cargaron aproximadamente al 60% de la población nativa a principios del siglo. Es por ello que los componentes de este grupo salvador (hombres y perros por igual) se convirtieron en héroes nacionales y hoy en día se sigue conmemorando la heróica travesía con esta carrera.

Cada zona de Alaska tiene su Iditarod particular. La de nuestra zona se llama K-300 y, por desgracia, terminó precisamente un día antes de nuestro regreso a Alaska, así que no pudimos verla a su paso por Aniak. Tendremos que esperar al año que viene.

Mientras tanto, podemos ir entrenando a Randi para que aprenda a tirar del trineo de Naím.

22 comentarios:

Belén dijo...

JO, mejor enséñale a defenderse de un animal salvaje! lo del tiro me ha llegado al alma...

Me encantaría tener mas de un perro pero claro, vivimos en un piso y ya se sabe...:)

Besicos

La interrogación dijo...

Qué curioso. ¿Aparecen perros espontáneamente y no es de nadie? ¿No llevan identificación? Pobre, ¿De dónde salió?

Espero que os haga buena compañia y que lo disfrutéis y él esté a gusto con vosotros.

besos

irene dijo...

cacho de alegria q me dais!!!!!!!!!!
q bueno cosita sin mirar adelante ni atras...q bueno para ti, para naim y para david y q buenismo para el, q sin duda os escogio.....
malegro con el alma!!!

Arcángel Mirón dijo...

Tengo una empatía natural con los perros. Me miran y ya soy suya.

Rifo I de Zeuquirne dijo...

A verdade que non me estrana que quedasedes prendados do can, miraríavos con eses ollos... e claro fíxose con vos na primeira mirada.
Non te has arrepintir, seguro que vos fai compañía e se se pon tamén vos ha defender coma deus manda.
Unha aperta.

Fini dijo...

Pues felicidades con el nuevo miembro de vuestro hogar :-D

Veca dijo...

Me encanta el perro y seguro que es un buen compañero para esas caminatas diarias y tu niño estará más que encantado.

Isabel dijo...

Yo confiaría en la intuición animal,amiga...
Seguro que sabe bien por qué razón entró en vuestra casa.
Qué interesante es leer tus entradas,porque siempre acabo aprendiendo algo nuevo y desconocido.
Pero lo más interesante de todo es la calidez que desprendes tú misma.Un abrazote calentito también.:-)

Mandarina azul dijo...

Hola, Meiga.
Es en serio que estés en Alaska, chiquilla, ¡sorpresa me has dado!
He dado un paseo por tu blog y me han encantado las fotografías y los retazos que he leído sobre tu vida allí.
Y esta entrada en particular... Randi es precioso (¿es macho o hembra?), y será sin duda una buena compañía para vosotros y vosotros para él.
Un gusto visitarte, Meiga.

¡Un besote! :)

De Lirium soy dijo...

Meiga, que hermoso nombre, hay aquí en Argentina que lo incluye en uno de sus temas. Muy lindas las fotos del blog y tu historia en Alaska. Y sí, es verdad, el nuevo compañero tiene esa carita que imposible no dejarlo entrar. Saludos.

ana p. dijo...

La verdad, es que Randhi me recuerda a otro sercillo negro que compartió vida con nosotras. Tiene exactamente su misma mirada no crees?
Bicos, agarimos, apertas, achuchones variados y un lametón de cara

Ñoco Le Bolo dijo...

Bienvenido, Randi.. Llegas a un lugar donde se te quiere. Eso no es tener una suerte perra.
Pide ahora que te enseñen a tener "morriña". Lo demás, ya lo aprenderás solo.

Bueno, por lo que veo, "haberlas, haylas". Al menos, yo he encontrado una.

El búho rojo dijo...

Uf... vaya viaje que me he econtrado... necesito volver con la maleta hecha por que esto me llevará tiempo

La aventura es la aventura ¿no???

Un beso

Kpax dijo...

saludos desde Cantabria, me encanta Galicia, y me ha llamado llamado la atención Alaska, como alli?

Saludos

Ñoco Le Bolo dijo...

Meiga. Gracias por tu visita a mis páginas. Bienvenida.
By the way. My English is very poor. All texts in "Internatinonal" were corrected or translated by a friend.
Las fotos, por las que preguntas, son todas mías, cómo los textos.
Siento usar este lugar, para contestarte, no aparece tu dirección en el comentario. La mía está en los blogs.
Apertas e bicos

Mirada dijo...

Queridiñas, e si, digoche así porque o leerte estouche collendo un cariño enorme, me encanta saber a través dos teus ollos.
Bicos, moitos.

Mirada dijo...

Queridiñas, e si, digoche así porque o leerte estouche collendo un cariño enorme, me encanta saber a través dos teus ollos.
Bicos, moitos.

Gwynette dijo...

Ay, ay !..que precioso es Randi, y que calentito estará en tu casa !! :-)..adoro a los perros !!! :-)
..mi "niña" se llama Odra, y es la más encantadora y jugetona de todas la perras de este país, de Alaska nu sé, que me queda muy lejos ! =_O

Besitos de alcachofa

peke dijo...

Ten cariña de pena. Seguro que dentro de nada se sentirá feliz.

Patricia Cruzat Rojas dijo...

Meiga, cada vez me impresiono más con lo que cuentas.
Pobres perritos, tanta valentía les exigen??? Un perro debe ser tremenda compañía allá y su dulce mirada, sin duda que te debe haber derretido...nada que hacer con eso no?
Que mundo el tuyo!!!!Que valiente que eres, admiro tu energía.
besos
Paty.Difusa

karen dijo...

En algún momento todos nos hacemos los duros en cuanto a tener un perro, pero saben venderse, poner esa carita de inocentes, esa mirada que mencionas, y no hay vuelta atrás, ya sea fingiendo, o realmente de mala gana entran en nuestras vidas.

Ojalá que lo logrés entrenar, yo, no tengo paciencia para eso.

Por cierto estaba viendo el mapa en tu "sidebar" de "donde viene la magia", y me encontré, ese punto rojo en Centroamérica, siendo el punto más grande que el país sobre el que está.

Elena Ospina dijo...

Precioso tu perro, y más bello aun por la historia... quierelo mucho.